martes, 18 de enero de 2011

Amende...tut es weh

Y es en ese momento cuando miras al cielo, sin cerrar los ojos, sin recordar, dejando la mente en blanco, intentando averiguar cómo has pasado toda tu vida sin tenerla a ella al lado.

En ese momento cuándo tienes la mano llena de vidrios, los ojos empañados, la calma destrozada, y sonríes por que sabes que ya habrán tiempos peores.

Esos momentos en los que te pesa el cuerpo y la mente, y cuesta seguir bajo una lluvia de afiladas cuchillas sangrientas y charcos de lágrimas.

Cuándo te das cuenta que tu vida ha sido una mierda por que no has hecho nada para evitarlo.

Cuándo has perdido el tiempo creando falsas expectativas y sueños que no corresponden a lo que es tuyo.

Cuándo hace frío, luego calor, y al final duele.

Cuándo la ves por primera vez y te das cuenta que tiene algo, cuándo la ves por segunda vez y te dices a ti mismo que algo pasa, y cuándo la miras por tercera vez y te preguntas que sería de tu vida sin ella aguantando los finos hilos de cordura que te permiten no estallar ante la presión de la rutina.

Cómo cuando gritas sin saber por qué, cuando rompes el espejo que tienes delante sin saber que estás rompiendo tu vida, malgastando esfuerzos en respirar en el suelo, sin tan solo intentando levantarte.



Quién nunca ha sido joven no puede entenderlo; el mundo se desmorona como un castillo de naipes y de las sombras se abalanzan sobre ti dobles fantasmagóricos y espantosos zombies...